Mariana Ramos, joven comunicadora de 26 años e integrante del equipo operativo de Co’ox Mayab conversó sobre la historia de esta red y el impacto que está generando alrededor del estado de Yucatán.
“Co’ox Mayab, en español ‘vamos al Mayab’, pues es una unión de cooperativas, de 10 cooperativas alrededor del estado de Yucatán que están comprometidos en trabajar el turismo comunitario”, detalló.
“La organización surge en 2017 como una estrategia colectiva para enfrentarse a los retos del turismo masificador que está azotando la península, pero también al país en general”.
Explicó que a través del turismo comunitario buscan poner a las personas y comunidades en el centro “la población local ejerce un papel central en el control, en la ejecución y en la gestión de las actividades turísticas”.
“El turismo no es todo lo que las personas hacen, sino una actividad complementaria a la agricultura, la ganadería, la pesca, la apicultura. Es una estrategia para mejorar sus condiciones de vida a través del comercio justo que contribuye al cuidado de la cultura maya y de la naturaleza”.
La apuesta de Co’ox Mayab se enfrenta a los retos que viven muchas personas, no sólo las que se dedican al turismo, Mariana Ramos reflexiona: “Teniendo en cuenta que actualmente está muy latente el hecho de la turistificación y la gentrificación, el despojo de tierras, todo esto, pues no lo vamos a poder evitar por completo, pero tal vez sí ser un poco más conscientes a la hora de viajar, ¿qué implica el hecho de que yo me tome el auto o el avión? ¿Y qué repercusiones tienen estas acciones individuales?».
Ante ello, mirando hacia el futuro de la red y el turismo, compartió “que se incorpore en el cotidiano de la gente el viajar de una manera responsable, justa, solidaria, no pensar solo de manera individual, sino reconocer al otro como persona que se transforma y que nuestras acciones individuales impactan también en su vida”.
Al final, Mariana Ramos invita a conocer a Yucatán desde esta perspectiva más humana y solidaria: “Estoy segura de que no se van a arrepentir de disfrutar de las vistas, de disfrutar de la comida de Tekit, de aprender sobre el cotidiano de estas localidades. Creo que les va a hacer cambiar esta conciencia y siento que van a aprehender, todo lo que significa hacer turismo comunitario”.





