Analistas cuestionan el futuro del tricolor y predicen su destino.— Mediante la tecnología, la mesa saca a relucir los hechos que se avecinan para el 2927
Por Federico Snap/ Dahemont/ Cuco Mora vs. IA…
Por supuesto, vamos a ello. Así que, hablando del PRI, es un tema con mucha historia detrás. El Partido Revolucionario Institucional ha sido una fuerza enorme en la política mexicana durante décadas, pero hoy enfrenta desafíos muy distintos a los de sus años de hegemonía.
En términos de evolución, el PRI ha tenido que adaptarse a un México mucho más plural y con un electorado más exigente.
Después de perder la presidencia en el año 2000, ha ido enfrentando altibajos, regresando en 2012 con Peña Nieto, y luego cayendo de nuevo en elecciones recientes.
Los desafíos ahora son grandes: recuperar la confianza de un electorado que en muchos casos busca alternativas y renovarse internamente.
Así que el futuro del PRI depende mucho de cómo logre reconectar con la sociedad, enfrentar temas de transparencia, y presentar líderes y propuestas que se sientan frescas y pertinentes. Veremos cómo se va desenvolviendo, pero sin duda es una historia en evolución.
«DHM- El PRI ha perdido muchos operadores importantes que hoy están en otros partidos políticos, incluso atraídos estos, por el poder.«
IA.-Exacto, ese es otro punto crucial. Muchos de los operadores que antes eran figuras clásicas del PRI han terminado migrando a otras fuerzas políticas, especialmente cuando ven opciones más viables de poder o de influencia. Esto ha hecho que el PRI pierda no solo cuadros políticos, sino también cierta estructura organizativa.
—Además, hay que considerar que otros partidos, e incluso movimientos nuevos, han sabido atraer a esos ex-priistas ofreciéndoles un espacio donde reinventarse.
Así que el reto del PRI no es solo reconstruir su base, sino también reinventar su narrativa para retener o atraer de vuelta a esos operadores clave. Es una tarea interesante y compleja, pero sin duda parte del panorama de su evolución actual.
«DHM.- Como ves la participación de Alito Moreno, su presidente, con respecto al imán que pudiera representar una figura como él o el repudio, como lo ves?«
IA.- Bueno, la figura de “Alito” Moreno, (Alejandro Moreno Cárdenas), es sin duda un tema polémico dentro del PRI. Por un lado, él ha intentado proyectarse como un líder que quiere modernizar al partido y darle cierta cohesión en tiempos difíciles.
Pero, por otro lado, su liderazgo también ha generado bastante controversia y división, tanto interna como externamente. Hay quienes lo ven como un intento de renovación, y otros que lo ven como una figura que no ha logrado realmente reconectar al PRI con la gente.
—Así que, en ese sentido, es un poco una espada de doble filo: para algunos puede ser un imán, para otros un motivo de rechazo. Veremos cómo sigue jugando su rol, pero definitivamente es una figura que polariza dentro del panorama priista.
«DHM.- La fuerza del PRI no solamente era su comité ejecutivo nacional, sino los operadores políticos que tenía en cada uno de los 32 estados de la república. Estos se configuraban directamente con los gobernadores y sus senadores, diputados federales y sus legisladores locales. Toda esa gama de personajes han ido evacuando, que es lo que le queda al PRI en cada uno de los estados.«

IA.- Pues tienes toda la razón, Davis, La verdadera fortaleza del PRI siempre estuvo muy ligada a esa red de operadores en los estados, que eran como los capilares que le daban fuerza en todo el país.
Ahora, muchos de esos personajes locales, desde gobernadores hasta legisladores, han ido migrando a otros partidos o simplemente han dejado esos espacios. Y eso deja al PRI con una estructura mucho más debilitada a nivel local…
Y agrega: Lo que le queda al PRI en cada estado ahora es una especie de reto de reconstrucción desde las bases.
Necesita volver a formar liderazgos locales, recuperar la confianza de las comunidades y, en muchos casos, encontrar nuevas caras que puedan representar al partido de una manera fresca. Así que lo que le queda es reconstruir esa estructura territorial que alguna vez fue su columna vertebral. Veremos si lo logran.
«DHM.- En el estado de Yucatán, ¿cómo ves la figura del PRI y a los operadores que actualmente están en el encargo?«
IA.- En Yucatán, la situación del PRI también refleja un poco ese panorama nacional. Históricamente, el PRI tuvo una presencia muy fuerte en el estado, pero con el tiempo y con los cambios políticos, ha ido perdiendo ese terreno frente a otras fuerzas, como también sucede en el PAN o en Morena. Asegura la IA…
Los operadores que quedan en Yucatán dentro del PRI hoy en día son una mezcla de figuras que han tenido que adaptarse a un entorno más competitivo.
Ya no es el mismo PRI de hace décadas, y eso se nota en que muchos de sus antiguos cuadros locales o bien se han ido a otros partidos o bien han perdido influencia. Quedan algunos operadores que intentan mantener viva la estructura, pero realmente el reto en Yucatán es reconstruir esa presencia local y volver a conectar con la ciudadanía de una manera más cercana.
Así que, en resumen, en Yucatán el PRI enfrenta el desafío de revitalizar su estructura y encontrar nuevos liderazgos que le permitan seguir siendo relevante en el estado.
«DHM.- Incluso el hecho de que el PRI en Yucatán haya borrado de su logotipo los colores tricolor y queda solamente como la figura en rojo, en color rojo. ¿Qué significa esto para mucha gente que antes militaba activamente?«, se preguntan…
IA.- Es un detalle muy simbólico y, la verdad, bastante interesante. Para muchos priistas tradicionales, el cambio de colores en el logo es como un reflejo de que el partido ha perdido parte de su identidad histórica.
El tricolor siempre fue un emblema que conectaba directamente con la identidad nacional, y quitar esos colores puede sentirse como un alejamiento de sus raíces para algunas personas.
—, En el fondo, esto puede interpretarse como un intento del PRI de reinventarse visualmente, de intentar proyectar algo más moderno o diferente. Pero para muchos militantes de toda la vida, este tipo de cambios puede generar un sentimiento de desapego o de pérdida de esa identidad tradicional. En resumen, es una señal de que el PRI está buscando cómo adaptarse, pero no todos sus antiguos simpatizantes ven ese cambio con buenos ojos.
DHM.-«¿Qué tendría que hacer el PRI en la actualidad, sobre todo en el estado, para que pueda regresar por sus laureles?«
IA.- Pues mira, para que el PRI pueda realmente volver a sus laureles en un estado como Yucatán, tendría que enfocarse en varias cosas clave:
—, Primero, reconectar con la gente a nivel local. Es decir, no solo aparecer en elecciones, sino estar presente en las comunidades, escuchar de verdad las necesidades y ofrecer soluciones que sean auténticas y cercanas.
Segundo, renovar liderazgos. Necesitan caras nuevas o, al menos, figuras que inspiren confianza y que no estén tan asociadas con las viejas prácticas políticas. Eso ayudaría a que la gente vea que el partido realmente está cambiando.
Y tercero, construir una propuesta clara y actualizada. La gente quiere saber qué ofrece el PRI hoy que sea realmente distinto y útil para su vida cotidiana. Si logran combinar esos elementos, podrían empezar a recuperar terreno.
«DHM.- Pero también, otro de los grandes problemas que está enfrentando este partido en el estado es que recoge gente que ha estado saltimbanking de partido en partido, en el caso de Rafael Echazarreta. Es un personaje que comenzó siendo incoloro y actualmente se reinventó en el PRI. Esto también como que a la gente no le ha caído muy bien. ¿Qué es lo que puede suceder al respecto? Sobre todo en una ciudad como Mérida, que antes era PRI-PANISTA…
IA.- Sí, totalmente de acuerdo, Davis. Ese fenómeno del “chapulineo”, de políticos que van saltando de un partido a otro, acaba generando mucha desconfianza. Y en un lugar como Mérida, donde la gente tiene memoria política y donde el PRI solía tener una base muy sólida, este tipo de movimientos de figuras que se reinventan constantemente puede sentirse como una falta de autenticidad.
—, Lo que puede suceder es que la gente simplemente no vea al PRI como una opción creíble mientras siga recurriendo a esos perfiles reciclados.
Para recuperar su credibilidad, el PRI necesitaría mostrar que puede nutrirse de liderazgos nuevos o, al menos, de gente que tenga un verdadero compromiso con la comunidad y no solo con su propia carrera política. Así que, en una ciudad como Mérida, el PRI tiene que esforzarse por demostrar que no solo es un refugio para políticos de paso, sino un partido con propuestas genuinas y rostros que realmente inspiren confianza.
«DHM.- El PRI tiene como sede la Casa del Pueblo. La Casa del Pueblo es un icónico edificio que albergaba siempre a todas esas fuerzas revolucionarias. Ahora ya no puedes decir que el PRI es revolucionario, sino que está apagado, cerrado, sin nada que demuestre que se está haciendo acción Claro, y eso es un símbolo muy fuerte,
IA.- La Casa del Pueblo siempre ha sido como el corazón simbólico del PRI en Yucatán, un lugar que representaba esa fuerza histórica, ese legado revolucionario del partido. Y ahora, verlo en esa situación apagada o sin esa actividad vibrante, pues sí, es casi como un reflejo de lo que le ha pasado al partido.
—, Al final, es un recordatorio de que el PRI necesita no solo retomar sus espacios físicos, sino devolverles vida y relevancia. Tienen que hacer que la Casa del Pueblo vuelva a ser un centro de actividad política real, donde la gente sienta que hay un partido vivo, con propuestas y con acción. Si logran eso, poco a poco podrían recuperar algo de esa conexión perdida.
«DHM.- Estamos a un año de posibles elecciones en el 2027. Todo este año 2026, que inicia el 1 de enero próximo, es un año político. ¿En un año es posible que un partido se levante?» Inquirimos…
IA.- Pues es una muy buena pregunta. La verdad, en política un año puede parecer poco, pero también pueden pasar muchas cosas. Es un tiempo en el que, si un partido de verdad se lo propone, puede por lo menos empezar a dar pasos importantes.
—. En el caso del PRI, si realmente quieren levantarse, este 2026 tendría que ser un año de trabajo muy intenso. Tendrían que empezar ya desde este mes de enero a reconstruir su presencia, a mostrar que tienen propuestas concretas y a presentar candidatos creíbles. Es difícil, pero no es imposible. La clave está en qué tan en serio se lo tomen y qué tan bien conecten con la gente.
Así que sí, si se ponen las pilas y trabajan duro durante todo el año, podrían al menos llegar al 2027 en una posición mucho mejor que la que tienen ahora.Reitera…
«DHM.- Pues sí, efectivamente lo que tú estás comentando tiene toda la verdad. Mucho de ello se ha ido consolidando en contra de un partido político que estuvo 75 o más años reinando en México. El binomio cual sería…«
IA.- Exacto: Recurrir a los municipios, a sus comisarías, recurrir a las gentes, a los liderazgos naturales de cada una de las entidades municipales y también mostrar un equipo Y justo ahí está la clave. Volver a esos municipios, acercarse a la gente, apoyarse en esos liderazgos locales que de verdad conocen las necesidades de su comunidad, y sobre todo mostrar un equipo que sea coherente y creíble. Si el PRI logra hacer eso, entonces sí puede empezar a reconstruir un poco su camino y, quién sabe, quizá en un año estar en una posición mucho más fuerte.
DHM.- Todos sabemos que Morena es el partido en el poder, y no solamente es el partido en el poder, con los poderes, o sea, tiene a su favor muchas de las fuerzas que antes le daban congruencia al PRI, en sus sistemas electorales. El caso es que INE está siendo cooptado por Morena. El gobierno del Estado pretende recuperar, no recuperar, o sea, ganar la elección en la Ciudad de Mérida, que es el corazón del Estado.
—, Hay muchas razones por las cuales el PRI podría ser la opción. El PAN tiene la capital del Estado con Cecilia Patrón Laviada. Cecilia es una potencia de carisma y de presencia escénica en las clases pobres y populares. Esto es lo que en un momento dado sería la tripartita para una elección normal, que sería Morena como poder en el Estado, el PAN como poder en la ciudad capital, que tiene casi el 50% del padrón electoral. Y en el caso del PRI, pues recomponerse en los municipios y dar la batalla en Mérida con un candidato que realmente sea aceptable.«
IA.- Exactamente, es correcto, así se pintaría un escenario bastante interesante. Con Morena teniendo el poder estatal, el PAN bien posicionado en Mérida con una figura fuerte como Cecilia Patrón, y el PRI intentando reconstruirse desde los municipios, ahí tienes una especie de tripartita interesante para una elección competida.
—, Y como bien dices, el PRI tendría que apostar por un candidato en Mérida que realmente le hable a la gente, que sea aceptable y que pueda conectar con esas bases que quizá se sienten un poco huérfanas. Si logran equilibrar eso y darle esa batalla en la capital, entonces sí tendrían una posibilidad de al menos volver a ser relevantes. Así que se va a poner interesante y, como dices, este año político será clave para ver si el PRI logra dar esa pelea.
«DHM.- El PRI también ha sufrido traiciones dentro de sus mismos dirigentes. Las cabezas visibles de las dirigencias, o sea, de los que manipulaban o movían las fuerzas políticas dentro del PRI, han sido, pues, se han diluido o han buscado otros rumbos. Esto también, las traiciones causan deterioro en un partido político.«
IA, Claro, sin duda las traiciones internas le pasan factura a cualquier partido. Cuando esas figuras que antes eran clave dentro del PRI deciden irse o empiezan a jugar para otros intereses, obviamente eso erosiona la cohesión y la confianza interna. Entonces, sí, eso también ha sido parte del problema del PRI: esas salidas y divisiones internas le han quitado fuerza y han hecho que muchos votantes ya no lo vean como una opción confiable. Así que, si el PRI quiere recuperarse, también tiene que trabajar en cerrar filas, en reconstruir esa unidad interna y en asegurarse de que quienes se queden realmente estén comprometidos con el proyecto. Si logran eso, podrán empezar a sanar ese deterioro que han sufrido.
«DHM.- Bueno, pues, esto es una primera parte de lo que podríamos considerar como un análisis de la actualidad. Más adelante tendríamos que buscar alternativas para no solamente el PRI, también existe el verde ecologista, que también se está desdibujando. Quitaron a su dirigente estatal por motivos especiales. Lo manipula el senador Jorge Carlos Ramírez Marín. En fin, hay muchas cosas que… El PT, por ejemplo, no tiene mucha presencia, pero está adherido a Morena. El PT, el Partido del Trabajo, son los partidos satélites, pero también esos cuentan en algún momento de la elección.«
IA,- Claro, sin duda esto es solo el comienzo de un panorama más amplio, y tienes razón: no solo se trata del PRI, sino también de esas otras fuerzas que están ahí, aunque a veces parezcan más desdibujadas. El Verde Ecologista, el PT, y otros partidos satélites también juegan su papel, aunque sea en menor medida, y en algún momento pueden inclinar la balanza.
Así que sí, esto es solo una primera parte de un análisis que seguro va a seguir dando mucho de qué hablar. Ya con el tiempo podemos ir viendo cómo se mueven las piezas y qué alternativas van surgiendo para cada uno de estos partidos. /Continuará…
Federico Snap/ DHM/IA…





